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Este es un Blog de contenido académico, creado en el Programa de Trabajo Social de la Universidad del Valle, Cali - Colombia, donde podrá encontrar información sobre el cine y su relación con el Trabajo Social. Agradecemos sus comentarios.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

MASCULINIDADES - PELÍCULA SOMOS GUERREROS



Análisis de las “Masculinidades”  a partir del film SOMOS GUERREROS


 Por las estudiantes:
Ivon Daniela Arana M
Lina Marcela Sarria
Lina Tenorio 
Tatiana Vidales 


Docente: Arizaldo Carvajal 

Curso: Cine, Sociedad y Trabajo Social. 

Universidad del Valle
Sede Norte del Cauca
Programa de Trabajo Social
Santander de Quilichao, Noviembre 25 de 2015  


Ficha técnica


Datos y cifras
País
Nueva Zelanda
Año
1994
Genero
Drama
Duración
99 Min
Idioma
Ingles


Compañías
Distribución
Fine Line Features


Director
Lee Tamahori
Producción
Robin Scholes
Guion
Riwian Bown

Música
Murray Grindlay
Murray McNabb

Fotografía
Stuart Dryburgh

Protagonista
Rena Owen,
Temuera  Morrison,
Cliff  Curtis,
Mamaengaroa Kerr-Bell



Director: Lee Tamahori


Nació el 17 de junio de 1950 en Wellington Nueva Zelanda, hijo de padres con diferentes nacionalidades, siendo su padre Maorí y su madre inglesa.

Lee Tamahori;  es director de cine y televisión neozelandés afincado en los EEUU, ha dirigido películas como: once were warriors (somos guerreros 1994), Mullholand falls 1996; y Nex 2007,

Tamahori; se unió a la industria cinematográfica de Nueva Zelanda en la década de los 70 y una década después empezó a ser director de la segunda unidad, dirigiendo numerosas series de televisión.


Once Were Warriors (Somos Guerreros) es una película dramática dirigida por Lee Tamahori, protagonizada por Rena Owen y Temuera Morrison. Basada en la novela del mismo nombre del escritor Alan Duff. Su temática incluye como principal elemento la violencia doméstica e intrafamiliar, el alcoholismo y la pobreza, además de subtemáticas como el abuso sexual, las pandillas y la violencia urbana. Su estreno oficial fue el 2 de Septiembre de 1994.

ARGUMENTO



La película muestra el ambiente en el que vive Beth Heke (Rena Owen) y su familia. Una casa en condiciones de pobreza y ubicada en un barrio en donde se conglomeran las pandillas y los vicios. Beth debe sacar adelante a sus 2 hijos menores, su hija adolescente y evitar que su hijo mayor se adentre en el entorno mencionado. Para su desgracia, su marido Jake "the Muss" Heke (Temuera Morrison) es ignorante a los problemas de sus hijos, además de ser un padre sumamente alcohólico y violento con su misma familia. Mientras Beth se concentra en como huir de ese lugar, su hija adolescente se está enfrentando a los acosos por parte de uno de los amigos de Jake, situación que es ignorada por todos y que desencadenará un crudo final.
 

Críticas y comentarios
 
Con semejante argumento es difícil hacer una buena película y fácil caer en un panfleto cinematográfico. Lee Tamahori, director de comerciales neozelandés, hizo lo difícil. Su primer filme, Somos guerreros, obtuvo el premio a la mejor opera prima en el festival de Venecia, así como el premio del público y el de mejor actriz en el Festival de Montreal. Somos guerreros no es una película entretenida. Se trata de un crudo testimonio sobre la cruel existencia de un conjunto de seres humanos acorralados. El guionista de Somos guerreros opta por señalar un culpable de las desgracias de la familia. Infortunadamente esa decisión diluye el planteamiento más importante de la cinta: la denuncia de que la principal causa de la decadencia del género humano es el abuso del poder, sea que éste se ejerza desde la raza, el género, la riqueza o la fuerza.

Revista semana  1997/07/14 00:00
 

Lee Tamahori sorprendió a propios y extraños con esta dura y contundente película que le llevó al éxito y a Hollywood. Allí, haciendo cintas de James Bond por ejemplo, fue donde le conocí, por eso al encontrarme con esta película de sus inicios la sorpresa fue mayúscula. Su paso al cine más comercial no fue todo lo acertado que cabría esperar pero en “Guerreros de antaño” demuestra un gran talento y autenticidad.

Guerreros de antaño”, basada en una novela de Alan Duff, es un mazazo potente, una cinta poderosa y contundente, ruda, cruda y dura, un puñetazo vigoroso y brillante en el mentón. Una cinta que apuesta más por una concepción documental que narrativa en su desarrollo y que demuestra el talento de un director y unos intérpretes no muy conocidos por el gran público. 


CINEMELODIC lunes 21 de Abril de 2014
 

LAS MASCULINIDADES



Los estudios de género, específicamente de las masculinidades tienen sus inicios desde la época de los años 60 y 70 en los Estados Unidos con los movimientos feministas, de la mano del discurso de liberación del movimiento de los derechos civiles, lograron poner en debate la noción de la estructura que dividía la relación existente entre hombres y mujeres, a partir de la cual se concibe lo masculino como una construcción cultural en relación con los ámbitos públicos y macro sociales.

Ahora bien, la masculinidad se concibe como un sistema simbólico con múltiples posibilidades de significación, que se forman en espacios de interacción cotidiana tales como; el trabajo, el colegio, la iglesia y también se manifiestan en los discursos y creencias que hacen de dichas concepciones un entramado de matices dependientes de factores relacionales. Guttman (1998) analiza y define las masculinidades desde cuatro formas distintas; La primera, hace referencia a la identidad masculina, es decir, cualquier cosa que los hombres piensen y hagan. La segunda, vista como la hombría, afirmando de esta forma que la masculinidad es todo lo que los hombres piensan y hacen para ser hombres. La tercera es denominada como la virilidad en donde se plantea que algunos hombres, de manera inherente o por adscripción, son considerados "más hombres" que otros hombres. La última forma, subraya la importancia central y general de las relaciones entre lo masculino y lo femenino, de modo que la masculinidad es cualquier cosa que no sean las mujeres, es decir, los roles masculinos.

Así pues nos convertimos en mujeres y hombres en un contexto socio histórico determinado, ya que los aspectos biológicos en sí mismos no determinan los comportamientos específicos de cada individuo; la masculinidad en ese sentido más que un producto es un proceso, un conjunto de prácticas que se inscribe en un sistema sexo/género culturalmente específico para la regulación de las relaciones de poder, de los roles sociales y de los cuerpos de los individuos (Connell, 1995; Ramírez 2005; Connell & Messerschimdt, 2005).

Para Ramírez (2005) la masculinidad se forja a partir de una estrecha relación sujeto-estructura en una dinámica dialéctica inherente a la práctica de la misma, es decir, como una unidad dinámica, que no es fija sino más bien condicionada por múltiples categorías de distinción social que van más allá de individualidades, y que refiere a un colectivo específico.

En ese sentido, el desarrollo de “somos guerreros o guerreros de antaño” es una oportunidad para evidenciar tanto de forma sutil y un tanto explícito en sus escenas la álgida relación entre la estructura social y los sujetos con relación a la masculinidad, en donde se evidencia al hombre como el gran vencedor, el fuerte y capaz de arrastrar al mundo a través de sus músculos, haciendo alarde en cada instante de la hombría de los personajes, afirmando de esta forma la manera en la que se conciben, piensan y actúan los “machos”, de igual forma es evidente cómo a lo largo del desarrollo de las escenas es latente la idea de que algunos hombres, de manera inherente o por adscripción, son considerados "más hombres" que otros hombres. Aludiendo de esta forma  la importancia central y general de las relaciones entre lo masculino y lo femenino, de modo que la masculinidad es cualquier cosa que no sean las mujeres, es decir, los roles masculinos Guttman (1998) y son estos los encargados de determinar las acciones por medio de las cuales se llegan a comprender las normas que una sociedad establece sobre cómo deben actuar o sentir los individuos en función de ser hombre o mujer, de esta forma, los roles masculinos están asociados a las tareas que estos han cumplido desde la historia, como el sustento económico de la familia, el mantenimiento de la sociedad (leyes sociales) o el ámbito social en general, evidenciado de una u otra forma en la estructura comportamental y psicológica  del perfil del personaje Jake “músculos”. 

De esta forma, Somos guerreros es una película donde se logra evidenciar lo que ha sido la principal causa de la decadencia del género humano “el abuso del poder”, sea que este sea ejerza desde la raza, el género, la riqueza o la fuerza.

En ese sentido, la familia como el núcleo de la sociedad se constituye como agente fundamental para la formación de la personalidad de los sujetos, puesto que los dota de las herramientas que necesitan para lograr desenvolverse en ella; de esta manera las dinámicas que de allí se desprendan le van a permitir a los individuos adquirir una visión clara de la realidad.

En esta película se logra analizar la situación familiar que predomina en la mayoría de nuestro medio, que como resultado de una descomposición de la sociedad contemporánea plagada de un individualismo absoluto y ansias de poder, lleva a que las personas pierdan sus valores y costumbres a fin de obtener lo que quieren, aun cuando esto implique atentar contra la integridad de los demás.

De esta manera, es debido a la formación de la personalidad que se construye al interior de la familia Heke y las relaciones que se establecen con los otros, donde se observa cómo la mujer debe someterse, obedecer y callar, la figura del padre adquiere un carácter violento, impone reglas, no escucha opiniones y  los jóvenes son atrapados en las pandillas porque sienten que allá son tomados en cuenta. Este es el resultado de una masculinidad hegemónica que se sigue reproduciendo y que obliga a los hombres a adquirir una personalidad fuerte, viril, ruda, ágil, seria y de superioridad, en contraposición a la mujer y que día a día se ven obligados a reafirmar -este modelo en nuestro caso específico fue el pilar de nuestra sociedad colombiana impuesto por la iglesia-.

Lo anterior refleja la situación que viven muchas mujeres dentro del núcleo familiar, que al dejarse deslumbrar por la figura masculina terminan cayendo en la resignación y en el sometimiento de esquemas de poder, aceptando todo tipo de abusos por parte de sus parejas; un abuso que después de ensañarse con los huesos, sigue con la mente y luego con el alma.

Por lo anterior, este drama urbano, rudo y brusco de Lee Tamahori  resulta de gran ayuda para crear conciencia en los trabajos de masculinidades,  puesto que ofrece una brillante oportunidad para entender de cerca el modelo hegemónico de masculinidad, sus espacios de socialización y legitimación y algunas de sus peores consecuencias sobre las mujeres, otros hombres y  sobre uno mismo. 

Ahora bien, históricamente se han evidenciado diferentes problemáticas sociales por causa de una concepción hegemónica de ejercer la masculinidad, tales como las violencias hacia las mujeres; los feminicidios, los abusos sexuales,  la esclavización de las mujeres en ámbitos domésticos, embarazos no deseados, entre otras.

En este sentido se han creado políticas públicas para contrarrestar estas lógicas de dominación masculina desde perspectivas psicosociales para la atención a las personas  involucradas en estas problemáticas y desde lógicas estructurales que permiten agenciar  espacios educativos para conocer las problemáticas, sus causas, sus efectos y las posibles soluciones.

Estas políticas públicas se han centrado en espacios de formación política de las mujeres para la defensa de sus derechos, así como también en lógicas que crean alternativas de desarrollo para las mujeres centradas en labores enmarcadas en la división tradicional de roles de género.

Ahora bien nuestro propósito es seguir fortaleciendo espacios de atención y de formación para mujeres, niñas y adolescentes, pero además involucrar en estos procesos de forma más significativa a los hombres, quienes en la mayoría de los casos son considerados como los victimarios. Pero victimarios aislados a quienes se aplican sanciones cuya labor formativa y reparativa queda en el limbo.

Por lo tanto consideramos pertinente agenciar procesos de formación y reparación con hombres y para hombres, los cuales tengan en cuenta desde una visión sistémica aspectos políticos, económicos, culturales, sociales que se evidencian en prácticas cotidianas en el marco de las relaciones de género.


Con base en lo anterior y teniendo en cuenta la realidad particular del municipio de Santander de Quilichao, podemos decir que este es un municipio que no ha sido ajeno a las dinámicas de glocalización frente a la dominación masculina, pues según una investigación realizada en el Colegio Ana Josefa Morales Duque, se evidencia que a pesar de los esfuerzos fortalecer espacios de convivencia y equidad entre los géneros,  la representación social que los hombres han construido y están construyendo sobre la masculinidad está fundamentada en preceptos patriarcales presentes en la atmosfera social cotidiana(Instituciones Educativas, hogares, grupos de amigos, ámbitos laborales,, los cuales son reforzados por y objetivados fuertemente en épocas actuales por los medios de comunicación como las radios, la televisión y las redes sociales. Además se evidenció la permanencia de la representación social de la masculinidad con base en la división tradicional de los roles y del cuerpo como un referente fundamental de expresión de las diferencias y de la identidad masculina de la cual la sociedad tiene muchas expectativas.

Teniendo en cuenta lo anterior proponemos tentativamente un posible aporte desde la perspectiva de Trabajo Social para la consecución de la equidad de género:



Propuesta de intervención




Objetivo general:

Ø  Promover espacios de reflexión y formación sobre la equidad de género con y para  hombres;  adultos, jóvenes y niños en el municipio de Santander de Quilichao.

Objetivos específicos:

Ø  Promover espacios de reflexión y formación con hombres en las  juntas de acción comunal

Ø  Crear espacios permanentes de reflexión y formación  en las Instituciones Educativas con niños y adolescentes.

Ø  Gestionar la creación de un espacio de reflexión a nivel municipal, para la investigación y la acción.



Metodología

Para la realización de esta propuesta consideramos necesario llevar a cabo talleres reflexivos, técnicas vivenciales, historias de vida centrado en el comportamiento masculino de la familia de cada participante, conformación de un colectivo de hombres  a partir del cual se generen procesos de investigación –acción, entre otras actividades que se planearan y desarrollaran en con los y las participantes.

Otros films sobre la temática:

Oh Boy
Sinopsis: La suerte parece haber dado del todo la espalda a Niko Fischer, soñador treintañero, antihéroe sin solución. La novia se ha cansado de sus remoloneos, el padre lo ningunea y el psicólogo acaba de declararle emocionalmente inestable. Ni siquiera puede conseguir, pese a los repetidos intentos, una mísera taza de café con la que sustituir ese alcohol que antes ahogaba sus miedos. Tal vez la esperanza de hallar, azarosamente, su sitio en el mundo lo empuja al vagabundeo por un Berlín en blanco y negro a ritmo de jazz. Jamás vivirá Niko unas veinticuatro horas tan ajetreadas, de lugar en lugar, de encuentro en encuentro, a cada cual más pintoresco.
Director: Jan Ole Gerster
Reparto: Tom Schilling, Marc Hosemann, Friederike Kempter, Justus von Dohnányi, Michael Gwisdek, Katharina Schüttler, Arnd Klawitter, Martin Brambach, Andreas Schröders, Ulrich Noethen, Frederick Lau, Steffen C. Jürgens.
Estreno en España: 7 de Marzo de 2014


 

> https://www.youtube.com/watch?v=cfuhK-Tj7SE

"Hombres", con guión y dirección de José Pedro Estepa en DOCUMENTOS TV, 20 de noviembre de 2006, por La 2 de TVE.

Cada vez hay más hombres hoy en día que se preguntan en qué consiste ser hombre. Es este un debate de gran complejidad que gana terreno lentamente, sin grandes estrépitos. Se trata del debate acerca de la presunta "crisis de la masculinidad", generada principalmente por el avance social, familiar, laboral y sexual de las mujeres en las últimas tres décadas.

En veinticinco años, las mujeres han desencadenado una revolución que está afectando profundamente a las relaciones con los hombres. Por efecto de esta dinámica, los hombres han podido, también, empezar a cuestionar su identidad, su coraza de teórica fuerza e invulnerabilidad. Pero existe una gran inquietud masculina frente a esta adquisición de libertad y espacio de las mujeres. Y una gran dificultad para adaptarse a esta nueva realidad.

Y en esta nueva realidad, no se trata de dar respuestas machistas, sino respuestas vitales, que puedan conformar un movimiento de hombres nuevos, con una nueva dimensión de la masculinidad.

Nuestros personajes nos permitirán introducirnos en los grupos de reflexión masculina, que nacieron en los años ochenta. Cada vez hay más grupos de hombres que se reúnen e intentan redefinirse interiorizando su parte masculina y también la femenina, para recobrar la confianza en la masculinidad.


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